Broma a un taxista.

Para muchos de nosotros pedir un taxi es completamente normal, para otros es innecesario, ya que tienen su propio vehículo, pero todos nosotros en algún momento de nuestras vidas hemos necesitado un taxi, ya sea por una emergencia, o porque necesitas estar en algún lugar con urgencia, como es el caso de Galilea Gómez, una niña de 30 años que vive en una de las ciudades más grandes del mundo, como la Ciudad de México, donde el tráfico es algo cotidiano; y llegar tarde al trabajo es un pecado mortal, por eso Galilea se levanta temprano para prepararse y llegar temprano al trabajo y no tener problemas con sus jefes.


Pero las cosas cambiaron un día, ya que la joven se durmió, esto debido a una larga jornada de trabajo la noche anterior, sobre todo la noche que tuvo que sufrir por la tardanza de su jefe, pudo llegar a su casa a dormir unas horas, pero se olvidó de poner el despertador a las 6: 00 de la mañana, mencionemos que Galilea tiene la hora de entrar a su trabajo a las 9: 00 am, pero antes de tanto cansancio se levantó a las 8:30 am, sólo tuvo media hora para prepararse y entrar a su trabajo, Gómez como pudo se preparó y pidió un taxi a la línea más cercana, pero ésta no imaginó todo lo que viviría en el transcurso del viaje a su trabajo. Tuvo que cambiarse de ropa en el taxi, lo cual era bastante inusual, pero a veces todos teníamos que terminar de prepararnos en el coche o en el taxi, y no era algo fuera de este mundo lo que le ocurría a la pobre Galilea.

Debido a la situación, la chica no se dio cuenta de cómo el taxista la miraba mientras se cambiaba de ropa, y en un momento dado las cosas cambiaron de dirección, ya que el taxista pensó que la chica le estaba invitando a cosas que no estaban en sintonía y quería tocarla de una manera bastante irresponsable. Ante esto, Galilea Gómez se sintió maltratada y pudo escapar lo más posible de las garras de ese hombre abusivo, las personas que estaban cerca pudieron ayudar a la chica de ese acto atroz.

Afortunadamente, Galilea no sufrió ningún arrepentimiento. Ante tan desagradable situación, se dirigió a la comisaría de policía más cercana para denunciar el incidente, pero por suerte el hombre fue arrestado unas horas más tarde, despedido de su trabajo y llevado a prisión para cumplir una condena de cinco años por intentar abusar de una mujer.

Galilea Gómez se ha retirado de su trabajo para dedicarse plenamente a los preparativos de su boda, sólo esperamos que no pase por otra situación desagradable como la que sufrió al quedarse dormida. Por eso, antes de pedir un taxi, debe tomar algunas precauciones para no pasar por esta desagradable situación que vivió Galilea.